Automatische Übersetzung

Dieser Text ist eine automatische Übersetzung einer Übersetzungssoftware. Deswegen kann er Fehler enthalten.

Von Achi Etchegoyen
Aus einem Spiel, das wir für Zoom in Plastic Education entwickelt haben, entstanden Ideen, mit denen die Kinder ihre Geschichten und Bilder zusammenstellen.
Genießen Sie die schöne Produktion von Paito.

 

Baum, Blätter, Jahreszeiten, Kälte, Schnee, Schneemann, Gebäude, Architekt, Zoo, Tiere, Bauernhof.

An einem weit entfernten Ort, auf einem anderen Kontinent, gab es einen Kastanienbaum mit vielen Blättern. Ich weiß nicht, wie alt es war, aber ich hatte alle Jahreszeiten hunderte Male vorbeiziehen sehen.
Eines Herbstnachmittags fiel das kleinste und frechste Blatt des Baumes ab, um frei zu sein. Als sie zu Boden fiel, blies sie ein starker Wind seitwärts. Das bräunliche Blatt wurde weggetragen, ohne zu wissen, wohin es ging. Sie schloss ihre Augen und dachte, sie befände sich in einer Achterbahn in einem Vergnügungspark. Es ging unaufhörlich auf und ab.
Das kleine Blatt kannte fröhlich neue Orte. Sie reiste fast durch ganz Italien. Er kam an einem Zoo vorbei, war überrascht, einen riesigen Wal zu sehen, und war dankbar, dass er sich nicht von Blättern ernährte. Er war in der Stadt. Vorbei waren die Tiere des Waldes, Giuseppes Bauernhof und die Säulen des Architekten Andrea Palladio.
Er reiste so viel, ohne den Boden berührt zu haben, dass er eines kalten Nachmittags auf der Nase eines Schneemanns landete. Du hast mir Angst gemacht, mein Freund“, sagte das Blatt zum Schneemann. Ich habe noch nie ein Kind gekannt, das so kalt war wie Sie.

Por Achi Etchegoyen

A partir de un juego que hicimos por Zoom en Educación Plástica, aparecieron ideas con las que los chicos armaron sus historias e imágenes.

Disfruten la lindísima producción de Paito.

 

Árbol, hojas, estaciones, frío, nieve, muñeco de nieve, construir,  arquitecto, zoológico, animales, granja.

En un lugar muy lejano, en otro continente había un árbol de castañas con muchas hojas. No sé cuántos años tenía, pero había visto pasar cientos de veces a todas las estaciones.

Una tarde de otoño, la hoja más pequeña y traviesa del árbol se desprendió para ser libre. Mientras iba cayendo al suelo un viento potente la arrastró de costado. La hoja amarronada se dejó llevar sin saber a dónde iba. Cerró los ojos y pensó que estaba en una montaña rusa de un parque de diversiones. Subía y bajaba sin cesar.

La hojita felizmente, conoció nuevos lugares. Recorrió casi toooooda Italia. Pasó por un zoológico, se sorprendió al ver una inmensa ballena, y agradeció que esta no se alimentara de hojas. Estaba en la ciudad. Atrás habían quedado los animales del bosque, la granja de Giuseppe y las columnas del Arquitecto Andrea Palladio.

Tanto viajó, sin haber tocado el piso, que una tarde de frío aterrizó en la nariz de un muñeco de nieve. Qué susto me diste mi amigo, le dijo la hojita al muñeco. Nunca conocí un niño tan frío como vos.

Fin

Paladio H.